Es importante entender que, si bien la gente solía pensar que la raza estaba determinada biológicamente, la ciencia ahora ha demostrado que la raza es una construcción social.
En el imaginario occidental, no existe la mujer racizada más allá de su jerarquía racional donde hay conocimientos más aceptables que otros y, por lo tanto, vidas que son valiosas y otras que son mercancía.